Facebook es una de las mejores cosas que se han inventado en los últimos años. ¿Todas de acuerdo? No es sólo una red social, es un universo de información sobre la gente que nos importa, conocemos, o hemos conocido alguna vez.
Es una base de datos donde todos reportamos nuestros movimientos, sentimientos, carencias, vivencias, experiencias, expectativas, etc. Pero también es un lugar amarillista donde algunos usuarios comparten cosas que estaríamos mejor sin conocer.
Aquí algunos ejemplos:
1. Detalles explícitos sobre su dieta
Es admirable que alguien esté haciendo algo por su cuerpo, que esté tan interesado en su salud que haya decidido iniciar un régimen alimenticio más adecuado y hacer ejercicio. Felicidades, estamos orgullosas.
Pero, ¿necesitamos saber exactamente cuántos kilos ha bajado? ¿Cuántos kilómetros ha corrido? ¿Cuántas abdominales hizo? ¿Cuántos tacos no se ha comido? Y el problema con estas personas es que no sólo comparten uno de estos datos, sino que constantemente nos están informando sobre cada paso que dan en pro de su bienestar.
2. Herida, enfermedad o problema físico
Parte del objetivo de tener amigos en Facebook es poder ofrecerles apoyo, amistad, un hombro en el que recargarse a la distancia durante los momentos difíciles de la vida. Y la enfermedad es, sin duda, uno de ellos.
Sin embargo, ¿quién en su sano juicio quiere ver heridas sangrando en Facebook? ¿El hueso salido? ¿La rodilla pelada? ¿El salpullido del hombro? ¿Las capas de la piel que se levantaron en un mal paso? ¿Por qué, si no somos médicos, tenemos que enterarnos de los detalles escabrosos?
3. Detalles de una separación
Insistimos, la red social existe para compartir nuestros sentimientos con los demás, para que nuestros amigos se enteren de lo que pasa en nuestras vidas. Y si cortaste con tu novio, buscas apoyo de tus amigos.
Ahora, una cosa es buscar apoyo, y otra muy diferente es atacarnos con frases dramáticas, gritos de dolor, fotos de la tragedia, y un sinfín de detalles íntimos sobre su rompimiento, o lo que es peor, ¡sobre su relación! ¿Por qué tenemos que enterarnos de que te dejó por su secretaria? Chicas, más amor propio. Las amigas no sabemos si darle like, poner un comentario de apoyo, o simplemente hacer como que no nos dimos cuenta.
Y por favor, chicas, nadie quiere leer detalles íntimos sobre una pareja. Si lo hace bien, si es el mejor sexo que hayas tenido, o si lo tiene de un tamaño descomunal, ¡por favor no lo compartan! La vida da muchas vueltas, y no sabemos qué pueda ser usado en nuestra contra.
4. Los enojos por cosas cotidianas
Si bien hay status que son graciosos sobre pequeños enojos de la vida cotidiana como el tráfico, la fila en el súper, los idiotas del banco, etc., un amigo que siempre está enojado en Facebook es molesto.
Leer puros comentarios negativos o ver fotografías de gente molesta bajan el ánimo con el que todos nos enfrentamos a la vida. Si ocasionalmente compartes algo que te haga enojar y subes una foto para ejemplificar, OK.
Si todo el tiempo estás quejándote del planeta, el gobierno, el destino, los hombres, las ideas, el calor, el perro de tu vecino, el sueldo de tu jefe… es agobiante.

